Puertas acorazadas: ¿resisten de verdad al agua y al viento?
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Una puerta acorazada no sólo debe proteger su apartamento de los intrusos, sino también de los peligros del clima. SÍ, entendiste correctamente el clima.

Las fuertes lluvias, las ráfagas de viento y la humedad constante pueden comprometer la estructura y la eficacia de las puertas acorazadas a lo largo del tiempo, provocando infiltraciones de agua, deformaciones y una reducción del aislamiento térmico y acústico.
Una puerta de entrada resistente a los agentes atmosféricos garantiza por tanto una mayor durabilidad, seguridad y confort de vida, evitando de problemas molestos como corrientes de aire, moho o corrosión de los materiales.
¿Qué elementos ponen en crisis a las puertas acorazadas?
El agua es uno de los principales factores de deterioro de una puerta de seguridad, especialmente si se instala en zonas expuestas a los agentes atmosféricos.
Las infiltraciones pueden dañar los sellos, provocar abultamientos en los paneles de revestimiento y comprometer el cierre hermético.
El viento, por otro lado, ejerce una presión constante sobre la estructura y, en caso de fuertes ráfagas, puede incluso poner en riesgo la estabilidad de la puerta acorazada si ésta no está correctamente fijada.

Además, el aire que pasa a través de las rendijas reduce la eficiencia energética de la vivienda, aumentando el consumo de calefacción y aire acondicionado.
Elegir una de nuestras puertas acorazadas certificadas resistentes al agua y al viento significa invertir en seguridad, confort y sobre todo ahorro energético.
Puertas acorazadas certificadas ¿qué normativa siguen?
Para garantizar que una puerta acorazada ofrezca una protección eficaz contra los agentes atmosféricos, existen normativas europeas que regulan su resistencia al viento y al agua.
Entre las principales encontramos la norma UNI EN 1027 para resistencia al agua y la UNI EN 12211 para resistencia al viento. Dos reglamentos y pruebas asociados, que exploraremos juntos.
- Estanqueidad (UNI EN 1027 – UNI EN 12208): Esta prueba verifica la capacidad de la puerta para evitar la infiltración de agua en caso de fuertes lluvias. La puerta se expone a chorros de agua con presión creciente para simular condiciones climáticas extremas. Al final de la prueba, se clasifica según la norma UNI EN 12208, con niveles que van desde 1 (mínima resistencia) hasta 5 (máxima protección).
- Resistencia al viento (UNI EN 12211 – UNI EN 12210): Esta prueba mide la capacidad de la puerta para soportar la presión ejercida por el viento sin sufrir deformaciones que comprometan su funcionalidad y seguridad. La puerta está expuesta a presiones positivas y negativas en el laboratorio, simulando condiciones de viento fuerte o tormenta. El resultado se clasifica según la norma UNI EN 12210, con clases que van de 1 (mínima resistencia) a 5 (máxima resistencia).
Estas pruebas son imprescindibles para certificar la calidad de las puertas acorazadas, especialmente para quienes viven en zonas expuestas a eventos atmosféricos intensos.
Elegir un modelo de puerta de seguridad con altas prestaciones en estas pruebas significa invertir en un producto duradero, capaz de proteger la vivienda no sólo de intentos de allanamiento, sino también de las condiciones climáticas más extremas.
Materiales y tecnologías innovadoras para máxima seguridad
La resistencia de una puerta acorazada al agua y al viento depende en gran medida de los materiales innovadores utilizados y de las soluciones tecnológicas adoptadas en su construcción.
Uno de los elementos clave es la estructura del MARCO, que debe ser de acero galvanizado o aluminio, materiales resistentes a la corrosión y capaces de soportar los esfuerzos del viento sin deformarse.
Los paneles exteriores, si están expuestos directamente a los agentes atmosféricos, deben ser de materiales hidrófugos y resistentes a la temperatura, como fibra de vidrio, aluminio anodizado o acero inoxidable, evitando la madera sin tratar, que podría absorber la humedad y hincharse.

Otro aspecto fundamental es el sellado hermético, garantizado por el uso de juntas de doble o triple capa a lo largo del perímetro de la puerta de entrada, que evitan las infiltraciones de agua y reducen la pérdida de calor.
Los umbrales móviles y con rotura de puente térmico mejoran aún más la protección, adaptándose a la superficie y creando una barrera contra el viento y la lluvia.
Por último, los sistemas de cierre avanzados, como bisagras reforzadas y cerraduras multipunto, garantizan que la puerta permanezca perfectamente sellada incluso bajo la presión de fuertes ráfagas de viento.
Gracias a estas tecnologías, las puertas acorazadas no solo garantizar la seguridad contra intrusos, sino también contra los signos naturales del tiempo. No es casualidad que una puerta de seguridad certificada dure mucho más tiempo, siendo suficiente un mantenimiento rutinario.
¿Nuestras puertas acorazadas son resistentes al agua y al viento?
Entre nuestras soluciones para contrarrestar los riesgos de infiltración de agua y viento, disponemos de THERMOENERGY RC3 y THERMOENERGY RC4. Se han creado estas dos puertas acorazadas para hacer de tu hogar un entorno seguro y confortable.
Aunque las certificaciones lo contradigan:
- Absorción acústica: hasta 42 db
- Transmitancia térmica - 1,4 W/m2°K
- Permeabilidad al aire - Clase 4
- Finca frente al mar - Clase 4a
- Resistencia al viento - Clase C5
- Certificación de ahorro de energía
¿Cuál es la diferencia entre nuestras dos THERMOENERGY? Lo que las distingue es la clase de resistencia. La THERMOENERGY RC3 es una puerta acorazada Grado 3, es decir, una puerta de entrada certificada con resistencia a la intrusión de Grado 3.
Aunque la THERMOENERGY RC4 es una puerta acorazada Grado 4, también es una puerta de seguridad certificada con grado de resistencia 4.

¿Qué significa esto? THERMOENERGY RC4 ofrece un grado de protección aún mayor gracias a un sistema de cerradura de trampa que bloquea toda la estructura en caso de ataques externos.
Además, el THERMOENERGY RC3 está fabricado con 3 omegas verticales y 2 horizontales de acero galvanizado, mientras que el THERMOENERGY RC4 cuenta con 5 omegas verticales y 2 horizontales.
Por supuesto, la elección de la puerta de seguridad adecuada siempre depende de las necesidades específicas y del lugar donde se instalará. En entornos de mayor riesgo, incluso alejados de los centros urbanos, recomendamos siempre utilizar THERMOENERGY RC4.
